Hola hija.
No te he visto en una semana, pero hoy hablamos por teléfono y eso fue suficiente para alegrarme el día y además este día lo recordaré por siempre, porque hoy con tu linda vocecita y tu tierna inocencia me dijiste:
Te quiero mucho, papá.
...
No tengo palabras para describirte como me hiciste sentir... te amo hija.